martes, 15 de noviembre de 2011

El mito de Perseo y el champiñón.


El príncipe griego o semidios Perseo, hijo de Júpiter y Dánae, amante de Andrómeda es conocido por darle muerte a Medusa y por el involuntario accidente en el cual mata a su abuelo Acrisios.
La muerte de Acrisio lo ponía a cargo del trono de Argos, más horrorizado por el suceso profético, pidió a su homólogo Megapenthès (Hijo de Preto) que se hiciera cargo de la Argólide de quien recibió a cambio el territorio de Tirintho.
Camino del nuevo reino, el héroe sediento sólo pudo beber de la cabeza de un champiñón (Mykes) satisfaciendo su sed, en agradecimiento, fundó ahí mismo su nueva acrópolis, “Mukês”  (Champiñón en griego), más conocida como Micenio.

El mito de Zeus, Agdistis, Dionisio y las almendras.

Agdistis era una deidad mitológica de los griegos, los romanos y de la región de Anatolia. Era un personaje andrógeno que fue visto como un símbolo que poseía una naturaleza salvaje y sin control y como rasgo distintivos de los demás seres mitológicos era una amenaza para los dioses, por ende, fue condenado y destruido por ellos.
Según Pausanias, en una ocasión Zeus engendró sin darse cuenta en la Tierra un ser sobrehumano, que era a la vez hombre y mujer, y fue llamado Agdistis. En otras versiones, había una roca, llamada “Agdo”, en la que la Gran Madre dormía. Zeus impregnado a la Gran Madre (Gaia), dió a luz Agdistis.
Los dioses tuvieron miedo de la (Agdistis multi-género), por consiguiente, Liber Pater o Dionisio (Por órdenes de los otros Dioses) puso un somnífero en la bebida de Agdistis para dormirla/o y posteriormente matarla/o. Agdistis después de beber la poción se durmió y Dionisios ató sus pies a los órganos genitales de Agdistis con una cuerda fuerte Cuando despertó Agdistis arrancó su pene fuera y se castró a sí mismo. La sangre de sus genitales cortados fertilizó la tierra, y desde ese lugar creció un árbol de almendras.
Una vez, cuando Nana, hija del dios-río Sangario , estaba recogiendo el fruto de este árbol, puso un poco de almendras en su seno y vientre (En algunas versiones, granada ); y aquí las almendras desaparecieron quedando embarazada y dando como hijo a de Attis. En algunas versiones, Attis nació directamente de la almendra. El culto de Agdistis se extendió primero por Anatolia, pasando después al Ática junto con el de Atis, y luego a Samos y Egipto.

Leyenda de la Tomaterita.

Cierto día el camión de jornaleros (tomateros) de la Costa del Valle de Culiacán, recogió al grupo de tomateros a la hora de costumbre, entre ellos una niña de doce años (huérfana de madre), que acompañaba a su padre para ayudarlo en su labor. Al llegar a su destino, "Campo Diez", se presentó un soberano desorden al bajar del camión, de repente se oyeron unos sollozos, los trabajadores sorprendidos, dijeron a su padre y éste le preguntó: ¿por qué lloras?; es que perdí nuestra comida y no tendremos que comer en nuestro descanso –contestó la niña.
Después del arduo trabajo, sobre los surcos de la hortaliza de tomates, se dio la voz: ¡todos a comer¡. La tomaterita quedó con la mirada triste hacia el horizonte, cuando de repente, se formó un remolino que duró unos segundos, escuchándose una voz muy dulce:
-¿Por qué estás triste?
-Porque he perdido nuestra comida y mi padre y yo no tenemos que comer.
-Esto no debe de preocuparte, porque a tu alrededor tienes una de las mejores riquezas en la alimentación. Ve al fondo de la hortaliza donde encontrarás lo suficiente para comer.
Fue al lugar indicado, y cual sería su sorpresa al ver un mantel tendido sobre la tierra, sobre él había una gran variedad de alimentos derivados del tomate (puré, jugo, ensalada, mermelada, salsa, pan de trigo, etc.). La niña no salía de su sorpresa.
Ahora que tenemos que comer puedes decirme ¿quién eres? No hubo respuesta, sólo sintió un roce suave sobre su mano y vio la silueta de una joven vestida de campesina, que la miraba con mucho amor, ternura y, a la vez le decía:
-No olvides que esta simple fruta tiene grandes propiedades y nunca debe faltar en la alimentación, tú sin conocerla, pensabas que pasarían el día sin comer, pero ya ves que no es así.
-Gracias señorita por lo que ha hecho, llamaré a mi padre a comer.
- Me despido, y recuerda que siempre estaré a tu lado, quiere mucho a tu padre y sé buena niña. ¡Hasta pronto! – bien dijo la voz. La silueta se desvaneció y la voz dejó de escucharse.
Al llegar su padre, le preguntó cómo obtuvo los alimentos. La tomaterita le narró lo sucedido, y su padre le preguntó:
-"Me has dicho todo menos cómo era esa joven". Ella emocionada, le detalló cómo era. ¡No es posible! ¡no puede ser!
-Pero... papá ¿por qué te pones así? ¿qué pasa?
-Es que esa joven que dices haber visto y que nos proporcionó estos alimentos, era tu madre.
Asombrada eleva su mirada al cielo, musitando: "¡Gracias, madre mía¡ por permitirme conocerte y no dejar que sufriéramos hambre, como también por la lección que me has dado, aprender que el tomate no es una simple fruta para cocinar, sino que es una fuente de riqueza para nuestra salud. Te prometo dárselo a conocer a los demás para que no lo desperdicien".4
Al final de la jornada regresaron felices a su humilde hogar.

La leyenda del maíz y el frijol

En el horizonte del tiempo las lluvías se alejaron de la tierra.  El sol calcinaba.  Los Tlamatini (sabios) subieron a la cima del Citlaltepetl (Cerro de la Estrella) para estar cerca de los cielos y pedir la lluvia a los dioses del Omeyocan.  Éstos se negaron.  Los Tlamatini elevaron más plegariasa todos los puntos del Universo, pero todo se silenció.
Después de varias noches de súplicas, de la Iztacmixcoátl (via láctea) se escuchó una voz diciendo: "Mixcóatl les enviará la lluvia que tanto solicitan.  La Citlalnenque (Estrella Virgen) les llevará antes del amanecer el Tlaol (Maíz) para sus sustento, con la condición de que sus almas, en vez de ir al sol, vendrán a poblar la Iztacmixcóatl (Serpiente de Nubes)".
Al instante, los nubarrones empezaron a acercarse a la tierra, a la Tlalli, empujados por Ehécatl (El viebnto).  Del centro de la nebulosa Iztacmixcóatl se desprendió la Estrella Viajera, la Citlalnenque, iluminando con su cabellera a la Tlalli tatemada.  A su paso por el Cerro de la Estrella dejó caer algo a los Tlamatini que nombraron el Citlalcuítlatl (Excremento de  las Estrellas), pero el impacto los dejó sin conocimiento.
Con la luz del día notaron que había pasado sobre ellos una gran tormenta dibujándose entre las nubes grises y el azul celeste un hermoso arcoiris.
Al recordar el mensaje de los dioses fueron al lugar donde vieron caer el Citlalcuítlatl encontrando pequeños montículos de "larvas doradas".  Al mismo tiempo vieron que millares de hormigas negras aladas se llevaban aquellas "larvas" conduciéndolas a distintos lugares para autosepultarse en la tierra húmeda, con su carga dorada.
Pasados algunos días brotaron los repollos de maíz y del frijol en los hoyos donde se había autosepultado las hormigas.  Las "larvas doradas" de origen celeste, obsequio de los dioses del Omeyocan se habían convertido en el maíz y en el frijol negro, para alimento de los macehuales.
En otro espacio temporal, Xochimilco habría de crear la chinampa donde el maíz dorado, con el frijol negro, crecarían, éste, trepador sobre los ramajes  de los verticales ahuejotes.  La memoria de los viejos recuerda: "De las vainas secas abiertas se veía el frijol chinampero en hileras como hormigas negras que caían en el tronco de los ahuejotes".
De la petición estelar para que las almas de los macehuales fuesen a poblar la Iztacmixcóatl, los Tlamatini chinamperos trazaron el acalote de Cuemanco  a semejanza de la Serpiente de Nubes, y toda la chinampería le dieron el  trazo arquitectónico del cosmos.  Desde entonces, el chinampero xochimilca navegó en sus acallis (canoas) sobre la Iztacmixcóatl, la Serpiente de Nubes decembrina, mes en el que las auroras pintan de rojo el horizonte de los volcanes, y el acalote de Cuemanco se transforma en un camino de nubes, sideral.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Las papas

En las comunidades campesinas quechuas de Apurímac existen diversos mitos, todos ellos muy interesantes y varios de ellos referentes a orígenes de animales, plantas y cosas. Uno de sus mitos de origen, precisamente es sobre el origen de la papa.

La versión  de Roque Paniura, monolingüe quechua, de cuarenta y seis años de edad , comunero de Fuerabamba:  En tiempos remotos Inkarriy había caminado de pueblo en pueblo, así en sus andanzas, en el abra de Punkuranra se había hecho dar hambre. En eso, Inkarriy que tenía mucha sabiduría, y como no tenía fiambre; fabricó bollos de barro y los colocó muy superficialmente bajo la tierra. Entonces, a su mirada no más, brotó con sus frutos el àtoq sawasiray (la papa silvestre).
Desde entonces la “k`ita atoq” crece en todos los roquedales, incluso hoy mismo, en tiempos de lluvia, florece azul esta papa.

Entonces, ya en tiempos recientes, Taytacha juntó todas las papas del Inkarriy, las había clasificado apilándolas por variedades, y las sembró; haciendo caer la lluvia solamente al lugar de la papa sembrada. Después, escogió las muchas variedades de semillas.

Si Taytacha no hubiese cultivado, juntando la papa del Inkarriy, ¿qué hubiéramos comido?, ¿hubiéramos masticado piedras?. Como la papa apareció de la tierra, es por eso que nosotros los hombres que comemos el sawasiray nos convertimos en tierra. Si la papa se hubiera originado del agua, entonces al morir nos hubiéramos convertido también en agua. O si el sawasiray se hubiera originado de la piedra, nos hubiéramos convertido en piedra.”

En este texto mítico se denomina a la papa: “k´ita atoq” (zorro salvaje), “atoq sawasiray” (zorro sawasiray), o solamente “sawasiray” (nombre de una montaña sagrada, la cual vinculan ellos con la residencia del espíritu de la papa y saben que está ubicada en el Cusco, pero no tenían más referencias a este nombre.

En el lenguaje cotidiano, a la papa que crece en las laderas de la comunidad, sin que los hombres la hayan sembrado, denominan “k`ita papa” y esta papa silvestre es abundante, y aunque sus flores son moradas, pero sus tubérculos son diferentes de una planta a otra. Hay bastantes variedades de papa silvestre.

En esta comunidad existen canciones especiales para la siembra de la papa, las cuales se llaman “wankas” o canciones sagradas. En la letra de estas canciones también denominan a la papa mama sawasiray, o madre sawasiray.

Este texto mítico hace referencia a tres tiempos míticos: el tiempo del Inkarriy, personaje mítico o héroe civilizador que crea la papa, utilizando como elemento el barro. Un segundo tiempo mítico que es el del “Taytacha”, denominación que dan al Dios cristiano. Cuyo papel civilizador dentro del mito es que agrupa las variedades de papas. Y, un tercer tiempo, el del presente, o el actual de los hombres que conservan este texto mítico y que continúan cultivando las distintas variedades de papas.

Hacia el final del texto, el narrador hace referencia a tres elementos importantes en su cultura: la tierra, el agua, y la piedra o roca. Señalando la importancia del primero sobre los otros dos, por su relación con los humanos. Los cadáveres terminan haciéndose tierra. La importancia de las variedades de papas que señala el texto mítico enfatiza también un aspecto de la vida cotidiana de los comuneros de Fuerabamba, por cuanto ellos son cultivadores de papa, en sus distintas variedades.
Cada familia cultiva (o cría) un mínimo de ochenta variedades de papas nativas. Esto lo comprobamos aún en 1974, cuando recogimos ochenta variedades de papas en esta comunidad .  Las variedades de papas están agrupadas en dos clasificaciones principales: papa y waña papa o hayaku (papa amarga). La papa denominada así o miski papa (papa dulce) es la papa que se puede comer directamente sin previo proceso de desamargado. Y existen más variedades de esta papa. Los dos comuneros (madre e hijo) que nos han dado los nombres de las papas que ellos cultivan hacen una clasificación en tres: la papa, la tumpalla hayaku papa, y la hayaku papa. Esta última se consume sólo mediante previo proceso de desamargación, procesándola en ch`uño o en moraya.

El ch`uño que elaboran en esta comunidad es de alta calidad y muy cotizado por los campesinos de quebrada o por los pastores de puna, que aún en 1974 iban a Challwawacho a intercambiar productos de mar y costa por el ch`uño de comunidades como Fuerabamba.  Para estos comuneros la papa es casi su único alimento. Todo el año consumen sopa o “lawa de ch`uño” dos veces al día, por la mañana a golpe de seis a siete de la mañana y por la tarde casi a las siete de la noche. Esta sopa varía en su composición de acuerdo a las dos estaciones marcadas del año. Entre junio a octubre, después de la cosecha de papa, a la “lawa de ch`uño” añaden papa pelada y picada.
 
Entre noviembre a febrero, las familias muy pobres ya no tienen papa, pero si consiguen ch`uño para su sopa, a la cual agregan hojas de la planta de papa, que ya va creciendo en los muyuy de papa. De estas hojas de papa también un “uchhu” o picante de hojas de papa (parecido al nabos hawch`a). También durante todo el año, su fiambre (comida cocida) que llevan con ellos a los lugares donde van a pastar o a hacer trabajo agrícola es el “ch`uño” sancochado, a veces incluye papa sancochada, o habas y maíz tostados.
 
Entre junio y julio, época de heladas y de elaboración de ch`uño y moraya, todas las familias de Fuerabamba consumían también el “qhachu ch`uño” ch`uño fresco o papa helada Fuerabamba y las comunidades de su entorno, consumen también la papa en bebida. Ellos elaboran chicha de ch`uño.

Además de su gran riqueza cultural, Fuerabamba posee también una gran sabiduría tecnológica para la crianza y mantención de la bio-diversidad de gran variedad de papas nativas, como muchas otras comunidades del Perú y especialmente del sur del Perú, en donde fue domesticada la papa, para posteriormente ser difundida a todo el mundo.

La lechuga.

En realidad no se sabe muy bien qué tipo de planta fue la que comió el pueblo de Israel durante la huida de Egipto ya que las diferentes traducciones hablan de forma más o menos vaga de hierbas o lechugas amargas. Así en algunas comunidades usan espinacas, en otras preparan achicorias, escarolas o endivias, y casi siempre se coincide en que no deben faltar las simpes ensaladas de lechuga común.
La palabra lechuga viene de leche, debido a la sabia que gotea en el momento de cortarla, lo que evidentemente confiere un simbolismo de fertilidad sexual andrógeno y por tanto de alimento mágico, incluso también tiene un cierto carácter un simbolismo de fertilidad sexual andrógeno y por tanto de alimento mágico. Incluso también tiene un cierto carácter femenino si se considera que es una leche producida por la madre tierra. En cuando a su primera acepción, en Grecia era considerada como afrodisiaca y cuenta la leyenda que un día un batelero llevo en su barca a Venus hasta la isla de Lesbos, en agradecimiento ella le regalo un perfume milagroso que lo convirtió en el hombre más bello y más potente del reino. Tan grande fue su fama,  que la poetisa  Safo se prendo del cuándo ella rechazo, ella se suicidó lanzándose desde los precipicios de Leocadia. Entonces Venus le castigo convirtiéndole en lechuga. En esta misma línea de simbolismos eróticos y sin salir de la Grecia antigua. También contaban las leyendas que Venus, para intentar olvidarse de Adonis, se acostaba en una cama de lechugas.
Es importante señalar que las lechugas tienen cualidades calmantes debidas a las altas concentraciones de magnesio que contiene, pero, solo aquellas que hay sido cultivadas en huertos al aire libre y con abonos orgánicos naturales, las que producen de invernadero son absolutamente sintéticas y carecen prácticamente por completo de esa propiedad.
Piensen que para obtener el color verde propio de la planta en cultivo abierto, en esas fábricas inyectan gas carbónico en el aire para acelerar la función clorofílica, ya que de lo contario llegarían al mercado completamente blancas, casi transparentes.
En cuando a las achicorias mucho más amargas que le lechuga, fueron descubiertas para el mundo occidental por los romanos en Egipto cuando Cleopatra coqueteo con el imperio. ¡No es por tanto muy probable que sean estas lechugas amargas descritas en el éxodo del pueblo de Israel en su huida de la esclavitud en suelo egipcio? Sobre todo teniendo en cuenta que no nos referíamos a esas endivias artificiales que nos venden en bandejas, sino a otras variedades mucho as salvajes, como las escarolas.
Cabe también la posibilidad de que estas lechugas amargas diesen plantas de diente de león, o incluso berros, aunque estos últimos estarían descartados en el desierto ya que necesitan gran abundancia de agua corriente y pura.

Las Zanahorias.


La diversidad de variedades existentes en Afganistán ha hecho que los especialistas en botánica piensen en este país como lugar de origen de la zanahoria. Su introducción en las costas del Mar Mediterráneo vendría de la mano de griegos (donde los autores clásicos la describen como un excelente afrodisíaco) y romanos durante el primer milenio a.C. En Pompeya, dentro de la Península Itálica, se conservan pinturas que muestran peculiares raíces en manojos, una de las hipótesis más extendidas las relaciona con las zanahorias. Los libros especializados en cocina del mundo romano hablan de un consumo en compañía de especias y vino caliente. No obstante la variedad que se daba en estos tiempos poco tenía que ver con las actuales ya que su color era púrpura o amarillento y su forma mostraba un aspecto alargado y fino.
Llegaría a España a través del Norte de África, durante la época de dominio musulmán de la Península Ibérica. Desde aquí se extendería por el resto de Europa, cultivándose variedades moradas, blancas y amarillas. Aparece en textos británicos durante el siglo XV, en una relación de bienes monásticos, aunque la generalización de su producción debería esperar al siglo siguiente.
Durante el XVII comenzaría a cultivarse la zanahoria que conocemos en la actualidad, robusta y de tonos anaranjados, su procedencia sería Holanda. Gracias a la facilidad y rapidez de su cultivo, así como al crecimiento de los mercados de productos hortícolas, dos siglos más tarde, se generalizaría su cultivo en el Viejo Continente.
También parece el siglo XVII la época de introducción de la zanahoria en América, tras haberse descubierto sus propiedades de salud para el organismo.
 
En la actualidad el principal productor de esta hortaliza en el mundo es China, con cerca de 7 millones de toneladas al año, seguido a gran distancia de Estados Unidos, Rusia y Polonia. España se encuentra entre los países punteros con 400.000 toneladas de producción anuales.
En la Región de Murcia su cultivo es especialmente significativo en el Campo de Cartagena y Huerta de Murcia donde se producen anualmente cifras superiores a las 860 toneladas, niveles que muestran un claro descenso en comparación con los años iniciales del siglo XXI.